En la Chocolatta, donde tocamos (y nos invitaron a comer) un par de noches. Gracias Nico y los santiagueños!!! Muy buena onda la verdad. Muy ricos los alfajores, los recomendamos 100% artesanales.
Un par de fotos que resumen la vida cotidiana del viaje: en la peatonal, posando con el mar de fondo, volviendo al camping por la ruta (con mucho viento), los increíbles churros rellenos de todas las mañanas (y algunas tardes) , la carpa que aguantó estoica las inclemencias del tiempo y por último la imagen clásica de los equipos en la ruta, camino al trocén.
Fuimos a comer un cordero a lo de nuestro amigazo el guitarrista/luthier/profesor Fer Schaeffer, una noche con amigos para no olvidar. Comimos, tocamos y vimos como van quedando las violas que le encargamos... a ver si podemos tocar de dorapa!!!